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El suicidio en adolescentes

“El más cruel fastidio, no vale un suicidio.” 

 

ÍNDICE

  1. ¿Por qué el suicidio en adolescentes?
  2. Introducción.
  3. Causas.
  4. ¿Qué hacer ante un posible caso de crisis suicida en un adolescente?
  5. Suicidios de adolescentes en España.
  6. Conclusión
  7. Fuentes.

 

 

 

María del Mar Maldonado Pajuelo

Roberto González Díaz


 

 1.      ¿Por qué el suicidio en adolescentes?

Hemos elegido como tema a exponer el suicidio en los adolescentes porque nos parece un tema muy interesante puesto que es unas de las principales causas de muerte entre los jóvenes.

Además, pensamos que es un problema al que se le presta poca atención, puesto que hay pocos recursos destinados a prevenir las muertes por esta causa.

Nuestro objetivo en este trabajo consiste en informar sobre que lleva a la gente a suicidarse y que hacer para evitar tal acto, para que contribuya también a la prevención del suicidio, tanto en niños como en adolescentes; hay que acudir en auxilio de aquel que desesperadamente pide ayuda.

 

 

2.      Introducción

Durante la adolescencia, etapa de desarrollo por la que atraviesa todo individuo, se presentan en los jóvenes cambios difíciles que les producen ansiedad y depresión hasta llegar, en muchas ocasiones, a una tentativa de suicidio.

        El suicidio de los adolescentes es un tema que suele callarse y evadirse pues impacta y cuestiona el sistema familiar y social en que vivimos; sin embargo, es importante conocer y reflexionar en las causas que llevan a un joven a su auto destrucción, así como saber cuál es el significado de este acto y cómo puede prevenirse.
Es un fenómeno complejo que comprende factores físicos, sociales y psicológicos que actúan e interactúan.
        El individuo abandona gran parte de sus ideas e imágenes infantiles, tan importantes para él durante la adolescencia. 
El suicidio de los adolescentes puede tener varios significados. Éstos son aplicables a todas las edades de la vida, pero debe advertirse que, en función de la madurez del individuo, hay significados que se aplican preferentemente a ciertos períodos de la vida.

Las tasas oficiales de muerte por suicidio varían de forma importante de unos países a otros. Las tasas mayores de suicidio corresponden a personas de más edad y a las de sexo masculino. Sin embargo, en los últimos veinte años están aumentando las muertes provocadas entre los jóvenes e incluso adolescentes.

El suicidio existe desde que existe el hombre, teniendo en cada época y en cada sociedad significados bien distintos.

 

 

 3.         Causas.

La manipulación de la idea de la muerte en el joven suele ser frecuente, pero debe hacerse la diferencia entre el adolescente que piensa en el suicidio como una llamada de auxilio, como una manera de comunicar su descontento a los demás, el que ve el suicidio como una idea romántica y aquél que realmente lo lleva a cabo.

Es un fenómeno complejo que comprende factores físicos, sociales y psicológicos que actúan e interactúan; sin embargo, la forma en que el individuo se relaciona con su medio ambiente y cómo afecta este último su personalidad, son causas que determinan que el individuo intente suicidarse o no

 Todos los suicidios y los intentos suicidas hablan de una crisis emocional, de una perturbación en la forma en que se vive, de un desacuerdo social, además de otros factores adicionales que revisaremos más adelante.
El suicidio es el resultado de un acto de la víctima dirigido contra su propia vida, acto que puede ser una lesión auto producida o suicidio, o la realización de una actividad extremadamente peligrosa que, con toda probabilidad, conduce a un accidente fatal. Otro tipo de suicidio es el que se conoce como premeditado, en donde la intención de morir no es consciente, de manera que la víctima -sin reconocerlo- se auto destruye lentamente. Es el caso de las personas que padecen una enfermedad provocada por sentimientos negativos o estados emocionales que afectan la salud física. Otra forma indirecta de auto destrucción consiste en la ingestión de substancias dañinas para la salud como drogas, alcohol y tabaco.

Algunos autores clasifican la conducta suicida en cuatro tipos:
1. La conducta suicida impulsiva, que generalmente se presenta después de una desilusión.
2. la sensación de que la vida no vale la pena, sentimiento que suele resultar de un estado depresivo.
3. una enfermedad grave, que puede llevar al individuo a pensar que "no hay otra salida", 
4. el intento suicida como medio de comunicación, en donde el joven no desea morir pero, quiere comunicar algo por medio del suicidio. También puede ser un intento por atraer el interés de los demás o un medio para expresar sus sentimientos de enojo.

Algunos factores que influyen en los suicidios son:

  •       Familias rotas, niños que provienen de matrimonios rotos o divorcios, así como la muerte de uno de los padres; niños con padres que los maltratan con actitudes dictatoriales o con un comportamiento “superliberal”
  •       Factores sociales como la humillación o el consumo de alcohol. El consumo de alcohol provoca una situación problemática en el sujeto, que tiende a ignorar sus roles y funciones dentro del ámbito familiar, ocupacional y social, y, por tanto son rechazadas por su familia y la sociedad. Esto les provoca sentimientos de minusvalía y frustración.
  •       Consumo de sustancias nocivas.
  •       Tasa de desempleo en adolescentes.
  •       Abusos físicos o sexuales; embarazos no deseados; abortos provocados.
  •       Enfermedad física por accidentes previos.
  •       Factores personales o psicológicos como el deseo de escapar de algo que uno considera que es un problema insoluble y no tiene esperanza de que el alivio del mismo sea posible en el futuro.
  •       Ansiedad.
  •       Depresión caracterizada por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundas. A diferencia de la tristeza normal, la depresión patológica es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y, además grave y persistente.
  •       Problemas amorosos abandono por parte de la otra persona.
  •       Autoestima.
  •       Concepto de muerte como algo temporal y agradable o también reversible.
  •       Agresividad el niño percibe el mundo exterior como peligroso y amenazante, lo que le genera mayores agresividad y culpabilidad, por tanto aumenta la angustia persecutoria.
  •       Estrés. El niño en situaciones estresantes a las que no encuentra salida opta por el suicidio como única vía de escape.
  •       Impulsividad. En relación a la conducta suicida se ha conceptualizado como un rasgo característico de la personalidad al igual que la ausencia de planificación.
  •       Imitación. El niño ha tenido algún contacto directo con un suicidio.
  •       Factores religiosos. La influencia de un ídolo religioso, sobre todo en las sectas, induce al suicidio colectivo o individual. En el caso de los niños, los padres los inducen, la mayoría de las veces, a que se integren en una secta.
  •       Factores de escolaridad. El problema académico asociado al suicidio, se refiere a la presión académica y a la insatisfacción con el rendimiento alcanzado.

 

 

 4.     ¿Qué hacer ante un posible caso de crisis suicida en un adolescente?

Ante una crisis suicida en el adolescente es de suma utilidad observar los siguientes principios:

  1. Tratarlo con respeto.
  2. Tomarlo en serio.
  3. Creer lo que nos manifiesta.
  4. Escucharle con interés.
  5. Permitirle expresar sus sentimientos (llanto, ira, disgusto).
  6. Preguntar sobre la idea suicida.
  7. Si el adolescente manifiesta que ha pensado suicidarse es necesario realizar una secuencia de preguntas para determinar la planificación suicida.
  8. Para poder obtener una respuesta que permita conocer cómo piensa el adolescente se deben evitar las preguntas que puedan ser respondidas con monosílabos, lo cual lo impediría.
  9. Responsabilizar al adolescente con su propia vida, siempre que ello sea posible.

10.  Trabajar juntos en encontrar soluciones no suicidas, por lo que deben explorarse soluciones alternativas al problema que ha desencadenado la crisis suicida.

11.  Establecer un pacto no suicida siempre que el estado del adolescente lo permita. Para ello se le compromete a no autolesionarse durante la crisis.

12.  Pedir permiso para involucrar a otros miembros de la familia, amigos y cuantas personas sea necesario para apoyar al adolescente.

13.  Garantizar varias opciones para contactar con la persona que presta la ayuda psicológica, sean los padres y las madres, los maestros, tutores, médicos, suicidólogos, etc.

14.  No juzgarlo, comprometiéndonos a guardar secreto de todas las confesiones que haga el adolescente.

15.  Ser directivo, con el suficiente tacto como para no parecerlo.

 

 

5.      El suicidio de adolescentes en España.

En España el suicidio no es un fenómeno frecuente; sin embargo constituye actualmente un problema importante de salud pública que demanda una mayor atención, sobre todo en el campo de la prevención.

El suicidio ha llegado a convertirse en la segunda causa de muerte entre el grupo que abarca de los quince a los veinticuatro años de edad.

En España sabemos que la tasa de suicidios en todas las bandas de edad es de 4,9/100.000 habitantes (INE, 1992). Según la misma fuente la cifra total de suicidios en la infancia y adolescencia fue de 126 lo que supuso una tasa de suicidio en la infancia y adolescencia de 1,2/100.000 habitantes menores de 19 años, siendo la proporción entre niños y niñas de 2,5/1 y solo tres de todos ellos acontecieron con una edad inferior a los 12 años. Desde una perspectiva comparativa se comprueba que en los tres últimos años el número de suicidios ha disminuido en España, pero la proporción de suicidios consumados en la infancia y adolescencia se ha ido incrementando, casi en la misma proporción, pasando del 2,3% en 1.990 al 6,6% en 1.992. Este sensible incremento porcentual se debe más al descenso de los suicidios de la edad adulta que a un incremento absoluto (que solo representa el doble) de los suicidios en esta etapa de la vida, la explicación habría que buscarla en una mejor cobertura a los problemas de salud mental en la edad adulta que en la infancia y la adolescencia, es decir: la reforma de la asistencia psiquiátrica ha tenido un impacto mayor en la edad adulta que en la infancia y la adolescencia, en otras palabras: la perspectiva preventiva aún no ha sido contemplada en la asistencia de la salud mental, por lo que la atención a la infancia y la adolescencia es de una relativa baja calidad, a pesar de los reiterados intentos desarrollados por diversos grupos de profesionales.

 

 

6.       Conclusión

Pensamos que el suicidio es una conducta que está extendida entre los jóvenes y que tenemos que hacer algo para pararla. Tenemos que convencer a los jóvenes, es decir, a nosotros mismos, que la vida es bonita y que por algún problema, por grande que fuera, no podemos quitarnos la vida. También debemos prestar ayuda a las personas que la necesiten por cualquier causa. Entre todos, un poquito cada uno, podemos hacer que esta “epidemia” no se cobre más víctimas.

 

 

7.       Fuentes

http://www.monografias.com/trabajos10/suiad/suiad.shtml

http://html.rincondelvago.com/suicidio-en-la-infancia-y-adolescencia.html

http://www.mailxmail.com/curso-psicopatologia-adolescencia/suicidio-adolescencia

http://www.revistafuturos.info/futuros14/suicidio_adoles2.htm

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